La mayoría de los monitores quedan unos centímetros por debajo de la línea de los ojos. No es algo que notes mientras trabajás. Lo empezás a notar a las 7 de la tarde, cuando intentás mirar a un costado y el cuello no quiere.
El estante levanta el monitor 8 cm. Suena a poco, pero es la diferencia entre encorvarte un poco todo el día y mirar al frente sin pensarlo.
Y los 8 cm que ganás abajo no quedan vacíos. Ahí entran la libreta, los papeles, el termo, el cargador—lo que normalmente se amontona al costado del teclado.
Lo hacemos a partir de una sola lámina de acero de 1,5 mm, plegada en frío y terminada con pintura electrostática mate. No tiene tornillos ni piezas móviles, así que no hay nada que pueda aflojarse o romperse con el tiempo.
Vienen tres colores: blanco, gris plomo y negro. El gris plomo es el que más nos piden porque combina con casi cualquier escritorio, pero los tres se ven bien.
Mide 45 × 20 × 8 cm y pesa 3 kg. No te come espacio del escritorio, pero pesa lo suficiente para no moverse cuando ajustás el monitor.
Material: Acero laminado en frío con pintura electrostática
Espesor de chapa: 1,5 mm
Acabado: Mate
Colores disponibles: Blanco, Gris plomo, Negro
Dimensiones: 45 × 20 × 8 cm (largo × profundidad × alto)
Espacio interior: 8 cm de alto (ideal para papeles, libretas y accesorios)
Topes traseros: 1 cm de alto, con muesca pasacables
Capacidad de carga: Hasta 7 kg
Compatibilidad: Monitores hasta 27"
Peso del producto: 3 kg
Base: Topecitos antideslizantes de goma autoadhesivos
12 cuotas sin interés de $ 3.100
$ 29.760 con transferencia (20% OFF)