Lo notás recién a la tarde: la marca del borde de la mesa en el antebrazo, la muñeca quebrada hacia arriba para llegar a las teclas, los dedos un poco dormidos mientras seguís escribiendo.
Adentro tiene memory foam: cede con el peso de la mano y vuelve a su forma cuando la levantás. No es una espuma que se aplasta a la semana y te deja la muñeca hundida en un pozo.
La mano del mouse hace cientos de micro-movimientos por hora, siempre pivoteando sobre el mismo punto de la muñeca contra la madera. Casi siempre es la primera en avisar.
La pieza chica se acomoda justo detrás del mouse y te sostiene la muñeca mientras la mano se mueve. En vez de un punto de apoyo duro, el peso se reparte en toda la superficie.
Incluye: 2 piezas — apoyo para teclado y apoyo para mouse
Relleno: Memory foam
Exterior: Tela negra
Base: Antideslizante
Color: Negro
12 cuotas sin interés de $ 1.433,34
$ 13.760 con transferencia (20% OFF)